Edición 44 - Dic 2015

"Mejorando la casa": Rehabilitación del hábitat en forma participativa

Rehabilitación del hábitat en forma participativa en Chingazo, cantón Guano, provincia de Chimborazo, Ecuador

En los Andes Ecuatorianos, a 3,000 metros de altura, 1500 personas se beneficiarán de un proyecto reconstrucción de vivienda rural. La meta es mejorar el hábitat, empezando por una vivienda segura, poniendo a disposición de las familias interesadas materiales de construcción y asesoría, siempre y cuando estén dispuestas a una participación intensiva durante el proceso. La intervención intenta contribuir al "buen vivir" de la comunidad y la familia por medio de una metodología participativa, acompañado de recursos materiales, asesorías y apoyo a las familias involucradas, con una visión de comunidad hacia una sociedad participativa y democrática, sin descuidar el valor de la cultura local.

En base a un diagnóstico participativo comunitario, las comunidades de Chingazo Alto, Chingazo Bajo y Chocón, provincia de Chimborazo, Ecuador, con la guía de la Fundación EcoSur Ecuador*, elaboraron un proyecto de mejoramiento de vivienda y regeneración de sus parcelas familiares.

Rehabilitación participativa del hábitat en Chingazo, cantón Guano, provincia de Chimborazo, Ecuador
Mapa de la comunidad de Chingazo Alto con la metodología de Planeamiento Andino Comunitario

El 81% de las familias de la zona vive bajo el límite de pobreza. En su mayoría son artesanos, agricultores y trabajadores informales. La falta de recursos económicos se suma a la dificultad del acceso a crédito formal, lo que impide que las familias mejoren por sí mismas su vivienda. Muchas de las viviendas llevan varios años con poco o nulo mantenimiento en paredes y cubiertas. Además, la zona tiene una grave falta de agua potable, de riego y de alcantarillado sanitario.

Rehabilitación participativa del hábitat en Chingazo, cantón Guano, provincia de Chimborazo, Ecuador

Una casa de la zona, antes y después de la intervención

Las comunidades se encuentran en la zona de riesgo del volcán Tungurahua, lo que exige que las viviendas tengan techos fuertes, que resistan vientos y ceniza. Adicionalmente, es necesario analizar las estructuras portantes para crear un hábitat adecuado y seguro que incluya soluciones sanitarias adecuadas.Los planes de vivienda social del Gobierno Ecuatoriano han llegado a pocas familias de la zona. Muchas personas no poseen escritura a su nombre, lo que es uno de los requisitos indispensables para acceder a los programas de vivienda del Gobierno.

La propuesta de intervención se hará en familias que:

  • Viven y trabajan en la zona
  • Viven en su casa, en terreno propio o heredado
  • Tienen niños pequeños o son una familia joven que quiere independizarse
  • Han heredado la casa y no pueden realizar mejoras o reparaciones debido a la falta de recursos propios
  • Su vivienda está en mal estado o sin termina
  • No tienen acceso a los programas de vivienda del estado por no cumplir los requisitos
  • No pueden, de facto, mejorar su situación

Todas las familias de la zona fueron evaluadas y en consulta con la dirigencia de la comunidad y en asamblea general, se definieron las familias candidatas a la intervención.

El Arquitecto de la Comunidad.
Siguiendo la metodología del arquitecto argentino Rodolfo Livingston, se realiza un diagnóstico arquitectónico de cada vivienda tomando en cuenta las prioridades y necesidades de intervención de cada familia. De esto surge un presupuesto y un plan de intervención que es socializado con la familia y, con el apoyo del personal financiero de oficina, se decide el destino y el monto a utilizar en la mejora de la vivienda. El diagnóstico arquitectónico toma en cuenta todo el hábitat inmediato de la vivienda: la ubicación del solar, de la casa, los accesos, la situación sanitaria, el posible uso de la parcela, el crecimiento de la familia, la eliminación de aguas grises, etc.

Rehabilitación de forma participativa en Chingazo, cantón Guano, provincia de Chimborazo, Ecuador

Antes y después de la intervención

Se considera una prioridad el mejorar la situación sanitaria de manera que ninguna intervención arquitectónica mayor deberá hacerse sin antes haber solucionado la instalación de inodoros secos en la vivienda.

Cada intervención cuesta entre USD 1,100.oo y 4,400.oo. La deuda que el dueño de casa adquiere tiene un 40% de subsidio, con intereses muy bajos a tres años plazo. Por supuesto, la posibilidad real de pagar el crédito y la discusión para determinar el techo del endeudamiento es el centro del análisis.

Además de la intervención arquitectónica se consideran pequeñas mejoras en el hábitat inmediato orientados no solamente a la comodidad sino también a la productividad de las familias. Se dotará, con un 70% de subsidio, de pequeñas "ecotecnologías" como una estufa eficiente de leña, calentador solar de agua, semillero básico, tratamiento de aguas grises, incubadora de huevos, silos para maíz, entre otras.

Con estas pequeñas pero eficientes intervenciones se propone mejorar la vida de la zona, creando además un fondo revolvente que permita aumentar la cobertura del proyecto para el año 2017.

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Consultores

  • Marcos MacancheMarcos Macanche
    Arquitecto, Nicaragua
    Español, inglés
    Diseño arquitectónico, montaje y dirección de proyectos, Producción de EcoMateriales

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