Cómo llegar desde nuestra casa al lugar de trabajo, constituye un factor principal en la vida cotidiana. En la mayoría de los países en vías de desarrollo, el transporte público es insuficiente e inadecuado y muchas personas no tienen otra manera para llegar a su trabajo que una marcha de varios kilómetros a pie.

Por ello, parte de nuestra respuesta para un desarrollo integrado y ambientalmente amistoso, fue hacer llegar bicicletas a las masas.

Mediante un proceso de investigación y sinergias con otras organizaciones, estuvimos en condiciones de involucrar a un ingeniero latinoamericano en el estudio del transporte en bicicleta. Así conocimos que casi todas las partes de las bicicletas del mundo eran manufacturadas en la India y China. Por tanto, enviamos un especialista a la India para investigar la situación, y él instruyó luego a los primeros trabajadores, lo que marcó la vía para varios proyectos de montaje de bicicletas.

Las bicicletas en piezas son adquiridas en la India y embarcadas a Nicaragua para ser ensambladas. Esta industria local se ha hecho plenamente autosostenible y por cerca de 15 años ha provisto a la población local de un medio de transporte viable.

Es fácil saber cuándo no aproximamos al pueblo de Rivas, pues docenas de bicicletas comienzan a aparecer por los caminos. El tráfico de estas es común en esta zona del sur de Nicaragua, puesto que los trabajadores las utilizan para trasladarse a los campos de caña o fábricas, para distribuir pan o mangos, y para que los escolares lleguen puntuales a sus clases.

La bicicleta no es solo un medio de transporte ambientalmente compatible; para muchas personas constituye un sueño alcanzable.